Joëlle es belga y junto a su marido Ignace tiene 6 hijos, entre los 21 y los 5 años. Desde hace 11 años hacen homeschooling con ellos.

El año pasado se trasladaron todos a vivir a España, a Elche, donde han continuado con su vida homeschooler y donde están comenzando con un negocio de alojamiento que combina estancias en su casa rural con asesoramiento personalizado en homeschooling y Montessori.

Jo fue una de las familias que tomó parte en el encuentro worldschooler que organizamos en octubre del año pasado en Alicante. Desde el principio nos fascinó su historia y hoy queremos que la comparta aquí en Irabela’s.

Os dejo aquí un índice de preguntas, por si queréis ir directamente a lo que mas os interese:

Bienvenida, Jo, estamos deseando saber más de vuestra larga experiencia Montessori- homeschooler- worldschooler 😉

– Cuéntanos, cuando decidisteis tener hijos, ¿os imaginabais ya educarlos en casa?, ¿cómo fue vuestro proceso hacia el homeschooling?

Cuando decidimos tener hijos, no sabíamos que existía el homeschooling. Lo descubrimos años después, cuando nuestra mayor ya tenía 10 años.

Y cuando descubrimos que era una posibilidad, directamente decidimos dejar el cole y probar la experiencia del aprendizaje en familia. Empezamos con un año para probar, y después de un año, toda la familia decidió continuar la aventura.

¿Por qué Montessori? ¿Qué te atrajo de este método?

Cuando nacieron nuestras primeras hijas, ya quería para ellas una crianza diferente de la que había recibido. Durante mi primer embarazo, empecé a leer un montón de libros, Françoise Dolto, Marie Thirion, Maria Montessori y muchos otros.

Leyendo Montessori, descubrí una visión de la educación que coincidió mucho con lo que llevaba en mi corazón: el niño es una persona de verdad. Está haciendo el gran trabajo de formarse como hombre.

Tiene todo lo que necesita para crecer, y nosotros, adultos, no tenemos que intentar cambiarlo, formarlo.

Nuestra misión es acompañarlo en su camino único, esencialmente en dos aspectos:

  • Nuestra propia educación
  • La preparación del entorno del niño

 

Desde el nacimiento de nuestra mayor, he intentado entonces poco a poco crear un entorno que le permite crecer en libertad y autonomía máxima, con una seguridad, y he trabajado por otro lado mi propia educación.

Eso es Montessori para mí.

¿Con trabajar nuestra propia educación te refieres a revisar cómo nos educaron y cómo acompañamos ahora a nuestros hijos?

Sí, pero no en primer lugar. Me refiero sobre todo a nuestro gran trabajo de autoeducación, que es para mí trabajar en ser cada día un poco mejor,  en estar un poco más cerca de mi ideal. Eso significa para mí que durante toda mi vida quiero continuar mejorándome, aprendiendo a amar, a escuchar, a respetar al otro … Y también quiero continuar descubriendo el mundo, aprendiendo nuevas cosas que me hacen crecer.

Como he elegido casarme y tener hijos, este trabajo incluirá por cierto intentar cada día ser una mejor esposa y madre, en el sentido de mejorar mis relaciones con mi marido y con nuestros hijos, como has dicho.

Un ejemplo de vuestro día a día (o de una semana en vuestra casa)

La verdad es que no hay un día típico en nuestra vida. Lo que puedo hacer es contarte el día de ayer, un día de nuestra vida. Pero no representa todos los días.

Ayer nos levantamos a las 7:30, Ignace y yo. Eso sí que es habitual. Nos gusta mucho empezar el día un poco antes que nuestros hijos, tener un tiempo en calma para nosotros dos. Tomamos café, hablamos un rato, preparamos un zumo de naranja, hice pan…

Después llegaron los primeros niños para desayunar, a las 8:30. Cada uno llegó a su tiempo, así que el desayuno continuó hasta les 11. Los abuelos están en nuestra casa esta semana. Estuvimos hablando todos juntos.

Nuestros pequeños en este momento están muy interesados en los libros de Tintín. Visitaron en Bélgica el Museo Hergé (el autor de Tintín). Entonces ayer leímos juntos libros de Tintín. Algunos en francés, otros en español.

Algunas de las mayores jugaron a Scrabble con los abuelos.

Otra de nuestras hijas está aprendiendo a escribir el hangul, la escritura coreana. Nos enseñó nuestros nombres en hangul.

Otra hija paso un tiempo con el pequeño, leyéndole libros de aventuras aztecas, mayas e incas. Desde hace un tiempo le interesan mucho. Buscaron sitios en el mapa del mundo que se encuentra en la mesa de la cocina. El abuelo también estaba muy interesado.

Nuestra mayor fue a dar una clase de francés en la ciudad.

Las otras repitieron sus coreografías para la clase de baile.

Preparé la comida hablando con una de ellas sobre la cuestión de la libertad en la educación y la necesidad de cuestionar sus creencias. Cocinando, empezamos un debate muy interesante con la abuela, que tenía otra visión.

Después de comer, los abuelos fueron a hacer una siesta. Los pequeños vieron una peli en español; mientras, yo planché la ropa.

La verdad es que no te puedo contar todo lo que paso en este día, porque claro, ¡cada día pasan muchas cosas lejos de mis ojos!

Después llegaron amigos. Una de ellos aprende a tocar el piano con nuestra mayor. Después de la clase de piano, jugaron toda la tarde, unos plantando en el jardín, ¡otros preparando trampas en toda la casa para atrapar a las hermanas mayores!

Nos fuimos a jugar al parque de nuestro pueblo. También hay un espacio de gimnasia para adultos, así que las mamas también jugaron con mucho placer.

Las mayores fueron en bus a sus clases de baile.

Hablé con otra hija preparando la cena, otra vez empezamos un debate con la abuela. El abuelo trabajó su español, leyendo Tintín en castellano con Ignace y unos niños.

Cuando volvieron las chicas, cenamos todos juntos. Rezamos con los abuelos. Empezamos después un intercambio sobre la fe, Dios, la vida, la reencarnación, la resurrección… los niños tenían muchas preguntas, opiniones, visiones distintas e interesantes, así que… ¡Olvidé un poco la hora y nos fuimos a dormir a medianoche!

La buena noticia es que hoy han podido dormir todo lo que necesitaban, por eso el día de hoy empezó mucho más tarde que ayer, y será muy diferente.

En este momento puedo tomar el tiempo de responderte, porque los peques están en una excursión en el parque Rio Safari con sus padre, amigos y abuelos.

¿Piensas que cualquiera puede hacer homeschooling?

Pienso que hay una condición muy importante para hacer homeschooling: tener ganas de hacerlo. Tiene que ser un camino de felicidad para los padres. Si no, creo que no lo será para los niños.

 Claro, no tiene mucho sentido imponernos un homeschooling si no nos hace felices como familia.  ¿Y crees que aparte de esta ilusión puede hacernos falta algo más?

Pues es una cuestión difícil porque creo que no hay dos caminos idénticos. Cada uno construirá su proyecto de homeschooling con su personalidad y situación única.

Pero reflexionando, pienso en dos cosas que ayudan mucho en el camino de educación en familia:

la apertura: estar abierto a cosas nuevas, a preguntas nuevas, a caminos desconocidos. Porque claro, nuestros hijos son personas diferentes de nosotros y si les damos la libertad de aprender, nos llevaran en lugares y desafíos nuevos, a veces muy lejos de nuestra propia zona de comodidad.

la consciencia de formar parte de algo mas grande, de una comunidad de vida. Porque educar a nuestros hijos en el círculo estrecho de la familia no bastará. Debemos adquirir el reflejo de buscar ayuda afuera. Personas, redes, bibliotecas, lugares de recursos.

¡El Mundo es el límite! Y en el Mundo hay siempre alguien que puede ayudarnos, ayudar a nuestros hijos progresar en ámbitos que nosotros no dominamos.

Y claro que encontraremos personas que podemos ayudar también a crecer. Creo que tenemos que contar con la comunidad humana. No intentar hacerlo solos.

 

Con Ágatha, que llegó a ellos gracias a la plataforma Workaway

 ¿Qué te hubiera gustado hacer diferente, especialmente respecto al aprendizaje de tus hijas, las que son ya mayores?

¡Me gustaría haber conocido la opción del homeschooling más temprano! Pero también creo que las cosas no llegan por nada, así que seguramente el homeschooling llego en nuestras vidas cuando estábamos listos…

Por otro lado, claro que hay un montón de cosas que hubiera podido hacer mejor…  Escribí un artículo sobre este tema: “10 años de homeschooling: mis 10 errores más grandes”

 ¿Cuál es el error que ves más a menudo en otras familias que se inician en este tipo de “educación alternativa”?

No sé… cada familia es tan diferente, cada camino es tan único…

¿Tu pócima secreta para educar tú sola en casa a 6 niños y seguir teniendo energía?

Creo que no hay secreto. Pero reflexionando, pienso que algunas cosas me ayudan a caminar:

El apoyo total de mi marido. Nunca estoy sola en el camino. Tomamos decisiones juntos. Hemos elegido juntos un tipo de educación; cuando hay problemas, cuestiones, decisiones nuevas que tomar, lo hablamos y lo decidimos y asumimos juntos.

Una cierta “consciencia de misión”. Aquí uso las palabras de Maria Montessori, en su educación cósmica. Creo que cada elemento, cada ser viene al mundo por algo. Viene con una “misión cósmica”.

Por ejemplo, las primeras plantas vinieron con la misión de limpiar el aire… Y creo que cada ser humano también tiene algo único que ofrecer al mundo para que sea mejor, más bonito…

Tengo una misión propia y tengo todo lo que necesito para cumplirla. Y cada uno de mis hijos tiene una misión diferente y todo lo que necesita para cumplirla.

 

Me ayuda mucho saber que estoy viviendo mi misión porque me ayuda a relativizar los juicios de personas que no entienden mis elecciones.

Y me ayuda pensar que cada niño tiene su misión, porque esto me recuerda cada vez la necesidad de respetarlo totalmente.

Por eso digo con Maria Montessori que la mayor cuestión de la educación es: “como dejar libre al niño”

No me veo como el agente único de la educación de nuestros hijos. Puedo contribuir a sus caminos, observándolos, tratando de encontrar o crear un entorno adaptado, y educando mi misma.

Pero tienen un camino propio, diferente del mío, y encontrarán en este camino muchas personas, mucha ayuda.

¡Saber que no soy ni puedo ser responsable del todo hace mi trabajo mucho más ligero! Ayuda mucho.

¿Algún momento de crisis homeschooler, de querer volver a educar con escuela?

¡Muuuchos! Pero el papá siempre ha tenido una confianza total en el proceso, y me ayuda siempre a retomar energía y confianza.

 Me interesaría saber cómo os ha recibido España en cuanto al homeschooling. ¿Cuáles son las diferencias más grandes haciendo homeschooling en Bélgica o en España?

Pues, ¡muy bien! En Bélgica lo bueno es que el derecho de los padres a elegir la forma de educar a sus hijos está escrito en la Constitución.  Así que nadie puede, sin cambiar la Constitución, prohibir el homeschooling.

Hasta 2008, el homeschooling era simplemente un derecho. Pero en 2008, empezaron a controlarlo poco a poco, y ahora, aunque es perfectamente legal, el cuadro de los controles anuales estandarizados impide de facto toda libertad pedagógica.

En España… ¡no sé! Estoy descubriendo e intentando entender la situación. Pero no pongo demasiada energía en eso. Mi trabajo es acompañar a mis hijos. Si un día vienen problemas, encontraremos soluciones, como ya lo hicimos.

Pienso que no podemos vivir con el peso de un futuro que no conocemos. Lo que me importa es hoy.

Me comentabas que fue fácil encontrar familias homeschoolers en Alicante, ¿cómo sigue esa conexión, qué tal van funcionando los grupos?

No te puedo hablar mucho de grupos. Estamos mas en contacto con personas, con familias en particular. Son amigos para nosotros, y vivimos muchas aventuras juntos. Me encanta. Pero no formamos parte de grandes “grupos de homeschooling”.

 ¿Cómo fue tu infancia en comparación con la de tus hij@s y cómo crees que esto ha influido en tu manera de criarlos?

¡Jajaja! Durante la mayor parte de mi infancia y adolescencia, ¡nada que ver!

Acción – reacción 😉

Te conocí en el encuentro Worldschooler que organizamos en Alicante y sé, entre otras varias cosas, que para vosotros es muy importante el aprendizaje que ofrece el mundo, el mundo como escuela.

¿Cuál es vuestra manera de hacer worldschooling?

¡Necesito moverme, cambiar, explorar, encontrar, descubrir! ¡Llevo a toda la familia en mis aventuras! ¡Por suerte lo aprecian, y se hizo nuestro modo de vivir!

Nuestra manera de vivir el worldschooling es salir al encuentro del otro. Viajar, claro pero también invitar, acoger personas en nuestra vida.

No nos vemos como nómadas porque estamos muy atados a nuestra base, nuestra casa. Cuando salimos, siempre sabemos que volveremos en nuestro hogar, enriquece por nuevas experiencias.

Nos gusta mucho preparar el viaje en familia, buscar lugares, actividades, personas que queremos encontrar…  Después salimos siempre con unos libros y guías en las malletas. ¡Y exploramos!

¿Algún viaje que recuerdes de manera especial?

Quizás el primero… Cuando empezamos el homeschooling, pensábamos hacerlo solo un año, y volver después a la escuela. Decidimos hacer un gran viaje a Guatemala y México.

Pensábamos hacer “el gran viaje” de nuestra vida…

¡En realidad, fue el inicio de muchas aventuras por el Mundo! Descubrimos durante este viaje el aprendizaje natural.

Viajar nos permitió experimentar que vivir es aprender.

Descubrimos también que no hay una edad mínima para viajar. Viajamos con 5 hijas. La pequeña cumplió 1 año durante el viaje y lo paso muy bien.

 

Creo que este viaje nos ayudó mucho a crecer en confianza en nosotros mismos y en nuestros hijos.

Volvimos a Bélgica con una consciencia nueva de que podemos inventar como familia nuestro camino y nuestro modo de vivir. Da igual lo que piense la gente. 

Vuestra llegada a España coincide con un cambio en las estructuras de vuestra familia. Ignace pasa de ser quien trabaja fuera de casa y la sostiene económicamente a estar con vosotros en vuestro día a día y tú decides emprender.

 ¿Puedes explicarnos en qué consiste tu/vuestro proyecto de emprendimiento familiar?

Nuestra idea es ponernos al servicio de familias que quieren vivir un aprendizaje en familia, y de educadores que quieren cambiar su manera de enseñar.

En este sentido, ofrezco charlas, talleres y coaching a los adultos que quieren educarse como padres o educadores.

¿Por qué llamáis “casita de Nazaret” a vuestro alojamiento?

El alojamiento es parte del proyecto global. Queremos ofrecer un entorno preparado para familias que quieren experimentar unos días el aprendizaje libre en familia. Se llama la Casita Nazareth, en referencia a la Sagrada Familia de Nazaret. Para nosotros, constituye un símbolo muy fuerte.

– Nazaret, hacia 2000 años, fue un pueblo muy sencillo. La Casita Nazareth es muy sencilla también.

– El niño es el centro.

– Cada uno de los padres tiene una consciencia muy fuerte de su propia misión, y de la misión del niño, que es algo muy especial y que merece gran respeto.

– Acompañando el niño, los padres participan de algo mucho mas grande que lo que se ve a simple vista.

¿Cómo sería una estancia típica en Nazaret?

Proponemos a nuestros huéspedes una guía de visitas en nuestra región con las grandes historias Montessori. El primer día nos encontramos para hablar, conocernos un poco más, escuchar los intereses y decidir un poco si queremos compartir actividades.

Algunos padres deciden aprovechar su estancia para pedirme algunos talleres o coaching.

Algunos quieren visitar muchas cosas, y a veces algunos de nuestros hijos están muy contentos de participar y vamos todos juntos.

Algunos necesitan sobre todo descansar, y los niños se quedan a jugar en el jardín y en la piscina.

No hay dos estancias idénticas. Es muy importante para nosotros, porque queremos permitir a cada uno retomar fuerzas y avanzar un poco más en su camino único durante su estancia en la Casita.

Has comenzado últimamente a dar charlas, ¿nos puedes contar un poco en qué consisten?

Si, empecé a dar unas charlas en francés y ahora en español, para compartir un poco nuestra experiencia de aprendizaje libre en familia, y nuestro proyecto educativo “Bajo el Olivo”.

Hablo del hilo conductor que descubrimos en la educación cósmica de Maria Montessori, de nuestra visión de esta educación, de las herramientas que utilizamos y proponemos.

Cada charla es también, y quizá sobre todo, un buen momento de intercambio donde cada uno lleva su experiencia, sus ideas, sus preguntas.

Después propongo talleres de creación pedagógica. Esto me encanta. Con padres y educadores, nos reunimos 6 veces, para crear juntos nuestro libro personal de transmisión de las grandes historias Montessori: la historia del Universo, de la Vida sobre la Tierra, de la evolución del hombre, de la escritura y de los números.

Al fin del proceso, cada uno habrá creado un libro único, contando una historia única, la historia que quieren contar a sus hijos.

 

En el coaching (presencial o con Skype), acompaño el proceso de autoeducación del adulto. La verdad es que acompañar a nuestros hijos en paz, libertad, respecto, amor es sobre todo un trabajo sobre nosotros mismos. A veces necesitamos apoyo en este camino de transformación. Quiero ofrecer este tipo de apoyo.

Como ves, no propongo actividades para los niños. Lo que me interesa es empoderar a los adultos para que tengan la confianza y el valor de educar a sus hijos en coherencia con sus ideales.

Paolo Freire dice: “La educación no cambia el mundo. Cambia a las personas que van a cambiar el mundo.”

Estoy totalmente de acuerdo con el. ¡Al trabajo!

¿Algo más que quieras contarnos?

Ya hable demasiado 😉

Muchas gracias por tus palabras y por tu gran inspiración, Joelle. Esperamos veros pronto y en persona.

Si quéréis saber más de Joëlle y su proyecto Bajo el Olivo podéis encontrar información en su página web y en su página de facebook.

Irabela’s somos una familia de 4 que se ha lanzado a vivir el nomadismo digital y el worldschooling.

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