Conectar con otras familias en la misma onda, interculturalidad, aprender de emprendimiento, de vida en libertad, de educación creadora

Pasar mucho tiempo juntos. Compartir fogatas y baños, conflictos y alegrías, dudas y bailes…

La semana pasada concluyó el Worldschool Village, el primer encuentro Worldschool de España, que organizamos Irabela’s Familia en movimiento y Kurukan.

Después de haber estado en encuentros de familias (como el de Tailandia y el de Bali) a Adrián y a mí nos quedaba claro que la zona de la Marina Alta, en Alicante, donde habíamos vivido, por su clima y belleza bien podría ser un lugar apropiado para un encuentro de ese estilo.

Nos apetecía ofrecer a familias nómadas, familias en vías de serlo, o familias que buscan más libertad en sus vidas, un entorno en el que encontrarse, compartir y aprender  unos de otros.

Por eso nos embarcamos en un gran proyecto: organizar el primer encuentro Worldschooler de España, el Worldschool Village. Un mes de convivencia y aprendizaje entre el mar y la montaña.

¿Qué qué ocurrió? Pues aquí va nuestra crónica…

Qué hicimos primero: semana de talleres

La primera semana fue el momento de los talleres. Nos dedicamos a fondo a los temas principales del encuentro: trabajar, aprender y vivir en libertad. Focalizándonos en estos tres ámbitos se ofrecieron talleres durante prácticamente todo el día.

Casi todas las familias acudieron con energía emprendedora y pudieron generar nuevas ideas o dar forma a las que ya tenían en los talleres de Adrián. Títulos tan prometedores como “De la idea al negocio” no dejaron indiferentes a los asistentes. Conocer más acerca de la optimización de impuestos fue otro de los highlights.

Vivir en libertad es el tema que me apasiona y en el encuentro pude dar las dos pinceladas que más me gustan, a través del taller presentación de nuestra vida en familia: “De una vida semi-convencional a una vida en movimiento” y de un taller muy práctico sobre “Recursos para familias nómadas digitales”.

Yolanda, de Kurukan, se ocupó de llevar la discusión y la reflexión al terreno de la libertad educativa, tema sobre el que se dieron debates muy interesantes. Expuso las bases de la educación creadora y la gente pudo probar algún que otro taller de pintura a lo Arno Stern.

Colaboraciones como la de Imagine Elephants la de Laura Richichi, de La cuentería respetuosa, enriquecieron la temática del aprendizaje y la crianza.

Mientras tenían lugar los talleres para adultos, los niños pudieron tomar parte en talleres de carpintería, barro o pintura.

Una mañana tuvimos una encantadora sesión de cuentacuentos con Laura Pertejo

Y por supuesto los niños pudieron jugar en todo momento a lo que les apeteciera, tanto por el interior del espacio Kurukan como por los infinitos campos de naranjos de los alrededores.

Fue una semana agotadora para todos. Pero muy satisfactoria. Todos los asistentes nos manifestaban su alegría por haber estado en el encuentro y su plenitud por haber conocido tantas cosas nuevas.

En resumen: muchísima inspiración y nuevas energías.

Qué hicimos las tres semanas restantes: convivencia en la Marina Alta

Las tres semanas posteriores nos sirvieron para asentar un poco lo vivido. Durante estas tres semanas alternamos visitas a lugares de la zona con estancias en el espacio Kurukan, donde comíamos juntos, hacíamos fuego y los niños tenían la oportunidad de hacer talleres de carpintería (uno de los más queridos y visitados en este encuentro) si ellos querían.

Hemos estado a menudo en la playa…

También en la montaña…

En Valencia…

De Halloween…

O descansando 🙂

De vez en cuando se convocaron encuentros informales para hablar de temas educativos, relaciones familiares y sobre emprender.

Así, hubo debates sobre las pantallas y tecnología, hablamos sobre viajar con niños, de comunicación no violenta, idiomas y culturas, de diferentes estilos de educación, sobre formas de emprender y dar a conocer tu negocio…

Una tarde pudimos conocer el seitai, otra en persona a Bippan Norberg (Crecer sin escuela) y otra disfrutar de una sesión de 5 ritmos.

Y casi todos los atardeceres acabaron con una hoguera, uno de los momentos más apreciados por todos.

Quiénes asistieron

En total han pasado por el Worldschool Village 20 familias. Algunas de manera más efímera, porque sus circunstancias así lo determinaron.

Otras estuvieron con nosotros desde el principio e incluso alargaron su estancia (y estoy segura de que si el Worldschool Village se hubiera prolongado más en el tiempo, ahí continuarían :-)).

En este sentido es una alegría pensar que el concepto ha calado y funciona, que la puesta en práctica de comunidad temporal e intercultural de familias ha sido un éxito.

Estas han venido de todas partes del planeta: Alemania, Austria, Bélgica, España, Holanda, Irlanda, Letonia, México…

Unas dormían en autocaravana, otras con tienda de campaña, alguna en furgoneta y otras en alguna de las casas que hemos alquilado. Había familias de todo tipo, de uno, dos, tres e incluso más hijos, con uno o dos adultos.

Los idiomas más hablados han sido el español, alemán y por supuesto el inglés. Al principio el español predominaba, pero según ha ido avanzando el encuentro ha habido momentos en los que había más personas de habla alemana que española. Prácticamente todos, incluidos los niños, hemos aprendido unas cuantas palabras en alemán e inglés.

Lo que más nos gustó

Materializar nuestra idea. Ver que partiendo  de un concepto y una ilusión hemos podido ser artífices de un precioso espacio de encuentro de familias y de crecimiento personal.

– Haber podido ofrecer esta oportunidad a todas las familias que han confiado en nosotros. Si bien es cierto que por ser los organizadores hemos estado muy atareados, también así merece la pena.

–  Ver como se estaba creando una comunidad intercultural. Cómo de la timidez inicial a hablar inglés de muchos se pasó a hablarlo sin tapujos, aunque nuestros errores fueran evidentes. Ver como se aprendían expresiones en alemán e inglés día a día. Ver cómo los niños superaban su distancia inicial a jugar con quien no hablaba su idioma.

– Ver como incluso dentro de niños que hablaban el mismo idioma había diferencias iniciales, como algunas se superaron y cómo se fueron creando grupos y amistades, que seguramente perdurarán en el tiempo.

Haber creado un espacio para compartir inquietudes. Muchas en torno a la crianza consciente, al modo de criar a nuestros hijos, a la manera de viajar con ellos y muchas en torno a cómo llevar todo esto adelante con una economía familiar saludable (como crear un proyecto empresarial familiar viable).

Haber aprendido tantísimo de todo: de organización de eventos, de relaciones humanas, de diferentes perspectivas respecto a la educación libre… Y de mi misma y de todo lo que me queda por aprender, por supuesto.

Lo que más ha gustado a los invitados

  • Idiomas y multiculturalidad.

Cuando hemos preguntado a las familias lo que más les ha gustado, uno de los temas que con más frecuencia se oían era el de la multiculturalidad.

Esta era una de las “preocupaciones” que teníamos como organizadores, no sabíamos cómo iba a resultar la mezcla de idiomas y culturas; es más, esta ha sido también fuente de algunas dificultades a nivel organizativo.

Sea como sea, parece ser que para la mayoría de asistentes la mezcla ha sido positiva y muy enriquecedora tanto entre los adultos como para los niños.

  • Conocer a otras familias afines y poder intercambiar impresiones con ellas
  • El ambiente de crianza respetuosa que se respiraba
  • La libertad con la que los niños podían moverse
  • Los talleres, los aprendizajes e ideas
  • En general, lo a gusto que han estado

¿Repetimos?

Es una de las preguntas que más nos hacen. Será porque se han quedado contentos 🙂

Por ahora no tenemos respuesta. Nuestra vida, como sabéis, es nómada desde diciembre del año pasado y nuestro ritmo no nos permite saber qué haremos de acá a dos meses.

¡Como para saber qué haremos el año próximo! (Adrián, tras leer esto me dice que sí, que claro que organizaremos otro encuentro je, je, je).

Está claro que con todo lo aprendido después de este evento, si organizamos uno más ya va a ser épico. Así que os pedimos que estéis atentos a nuestro blog y apuntéis vuestro email aquí, para que podamos avisaros (si ya recibes los emails de Irabela’s no hace falta que te apuntes también aquí).

¿Te ha gustado esta idea? ¿Sabes de alguien a quien le pudieran interesar estos encuentros multiculturales en búsqueda de la libertad? Compartiendo nos puedes ayudar a llegar a más familias interesadas.

También te invitamos a participar en nuestro grupo de facebook Familias Nómadas Digitales, un lugar de encuentro virtual para familias que desean ponerse en movimiento o que ya lo están haciendo.