Tienes diferentes opciones:

Puedes mirar lo que hace la competencia, ver como suele cobrarse ese servicio o producto en el mercado. Esto te dará una idea de lo que la gente está dispuesta a pagar por algo parecido a lo tuyo y puedes simplemente ofrecer tu producto a ese precio.

Otra forma es por costes. Yo quiero ganar X. A mí este material me cuesta tanto, los servicios que contrato o subcontrato me cuestan tanto… hago un cálculo. Aquí fallan muchos, mucha gente que no tiene en cuenta su propio trabajo y también hay que tenerlo en cuenta, tienes que pagarlo aparte porque a lo mejor el día de mañana no lo haces tú y lo subcontratas.

Una vez calculado los costes, pones un margen de un 30% o lo que sea que quieras tener de beneficios.

Por último, puedes poner un precio según el valor que generas. Si eres capaz de hacerle ganar a otra persona 10.000€ en una hora de trabajo, ¿por qué no vas a poder cobrarle 5.000€ por esa hora de trabajo? Así esa persona hace dinero, pero tú también. Es decir, pones un precio según el valor que generas.

Otra cosa que puedes hacer es crear precios discriminatorios, como hacen las compañías de aviones o vuelos. Según el momento, según cómo está el mercado, según la persona que lo pide das un precio u otro. Esto no tiene muy buena fama, pero es verdad que es diferente el precio que puedes pedir por una botella de agua en el desierto que por una botella de agua en Finlandia, que está llena de lagos.

Estas son las opciones. En principio, no te aconsejaría usar el precio de costes. Bueno a lo mejor al principio, pero en principio no me parece lo más acertado. Mirar la competencia al principio puede ser buena idea, pero luego lo mejor es que cobres según el valor que generas.

[Si quieres, puedes leer un artículo muy completo sobre cómo fijar los precios aquí]

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