Bob y Diana, berlineses, llevan dos años y medio viajando por el mundo con su hija Ella. Interesados por conocer otras maneras de vivir en familia, decidieron salir al mundo y buscar esas opciones en persona.

Por el camino sus prioridades han ido cambiando, y aunque las comunidades o familias con niños siguen siendo algo imprescindible para ellos, ahora están enfocados en sacar adelante su actividad profesional online.

Él está comenzando su negocio como entrenador personal y ella como asesora de nutrición.

Los conocimos en encuentro de familias de la isla de Koh Phangan y volvimos a vivir junto a ellos en Bali. La entrevista data de febrero de este año, de cuando estábamos en la isla de Koh Phangan.

Ahora están en Australia cumpliendo otro de sus sueños, que es pasar una temporada larga allí mientras ven despegar su trabajo.

En esta charla con Diana nos hablan de porqués, pasiones, trabajo online, vida nómada, organización, economía, expectativas,  aprendizaje libre,  alimentación raw…

Gracias estar aquí Diana. Cuéntame, ¿cuál fue el detonante?,  ¿cuándo y por qué empezasteis a viajar?

Siempre hemos viajado mucho. También cuando vivíamos en Alemania viajábamos mucho. Pero el primer detonante de lo que estamos haciendo ahora fue un viaje alrededor del mundo que hicimos hace 7 años y que duró casi dos. Entonces Ella (nuestra hija) todavía no existía. Allí es donde se despertó nuestro interés por otros países y culturas. Y donde nos dimos cuenta de lo bonito que es vivir con poco.

Volvimos de ese viaje y formamos una familia. Pero nos dimos cuenta de que las estructuras cotidianas que había allí en Alemania eran demasiadas para nosotros, que queríamos vivir con poco. El trabajo, llevar a la niña al jardín de infancia, toda la organización que requiere el ser autónomo, el tener que ser muy puntuales en muchos sentidos (horarios, pagar puntuales un seguro, pagar puntuales una casa etc.)…

Por estos motivos, en marzo de 2015 decidimos trasladarnos a vivir a nuestra caravana. Así empezó todo, hace dos años. Nos deshicimos de todo y comenzamos a vivir viajando en la caravana.

Y ahora, desde noviembre de 2016 sólo tenemos una maleta y una mochila, aquí en Asia.

Nuestro propósito era buscarnos a nosotros mismos, buscar nuestras pasiones y qué podemos hacer con ellas; y también la búsqueda de otras maneras de vivir como familia: comunidades, lugares… posibilidades que no sean un piso para tres o la casa familiar típica.

Esto era lo que queríamos descubrir y sabíamos que esto en el sofá de nuestra casa iba a ser mucho  más difícil,  que requeriría muchísima investigación. Así que dijimos “venga”, vámonos.

¿Y dónde habéis estado hasta ahora?

Desde abril de 2015 hemos estado sobre todo en el Este de Europa: Austria, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Turquía y Grecia.

En Grecia pasamos el invierno pasado, trabajando en una granja que producía aceite de oliva, recibiendo  algo de dinero a cambio y viviendo en una casita. Después hemos estado 6 meses en Alemania, queríamos visitar a la familia y teníamos la posibilidad de generar ingresos de nuevo. Y ahora estamos aquí, en Koh Phangan.

¿Entonces os mantenéis principalmente trabajando por los lugares a los que vais?

Sí, hemos usado mucho HelpX, Woofing … diferentes páginas. También ahorros. Durante los 6 meses que estuvimos en Alemania trabajamos en nuestras antiguas ocupaciones y guardamos dinero para este invierno.

Trabajar mientras viajas por el Este de Europa o en Asia es muy difícil. En Berlín en cambio hasta ahora hemos generado dinero fácilmente, porque ya tenemos una red de personas.

Nos hemos dado tres años experimentales para ver lo que queremos hacer, a dónde queremos ir. Para hacer lo que nos apetece hacer. Para vivir con poco. Y ver cómo van las cosas.

Por ahora Bob ha descubierto su pasión, que es el movimiento natural, ser entrenador personal. Haciendo campamentos o con una aplicación que puede vender. Puede trabajar online y offline. Está comenzando con ello justo ahora. Esta es una nueva dimensión para nosotros, que abarca el poder ganar dinero viajando, algo inimaginable antes.

¿Entonces queréis seguir así un año más?

Sí, ahora no  queremos volver. Queremos seguir mientras estemos a gusto, y ahora estamos muy bien.

¿La vida nómada es como os la habíais imaginado? ¿Qué es lo que más os ha sorprendido?

Nunca hemos vivido como las familias normales,  siempre en comunidad, en pisos compartidos… también con nuestra hija.  En este sentido hemos sido siempre un poco diferentes.

No teníamos expectativas respecto al viaje.

Y en cuanto a sorpresas… pasan tantísimas cosas que no te esperas. Lo bonito es que ya estamos preparados, por viajes anteriores.  Podemos gestionarlo. Yo sí que necesito es saber 5, 6 o 7 días antes cuál es el siguiente sitio al que voy a ir, tenerlo organizado. Pero el resto de cosas que nos ocurren durante el viaje son inesperadas. Amistades o comunidades que conocemos viajando.

En Turquía, por ejemplo, preguntamos en un herbolario por un lugar donde poner la caravana. Nos dijeron “subid ahí arriba, allí hay una comunidad”. Y estuvimos allí dos meses, porque estábamos súper a gusto.

Se dan también otro tipo de encuentros. Por ejemplo en Turquía, donde nos costó bastante la diferencia cultural con Europa, siempre nos encontramos a gente que nos ayudó, que nos dio comida aunque casi no tuviera, que nos ofreció un techo, una ducha. Vivimos mucha hospitalidad. Incluso habiendo estado a punto de irnos, porque pensábamos que no era para nosotros. Y al final nos quedamos en esa maravillosa comunidad.

De Turquía finalmente nos recomendaron irnos, por la situación de conflicto. Llegamos a Grecia en pleno invierno y sin tener dónde quedarnos, todas las ofertas de HelpX o Woof estaban ya cogidas. Pero de repente surgió una persona que necesitaba una pareja que cuidara de su finca en invierno y allí estuvimos.

¿Qué es lo más difícil del viaje?

Para Bob y para mí seguramente sean cosas distintas. Para mí lo económico. Soy la que se ocupa de la economía familiar. Miro lo que vamos gastando y en qué…

Veo por ejemplo que aquí en Asia gastamos mucho más dinero. Porque aquí pagamos alojamiento, en Europa nunca (siempre estamos en la caravana).

El estar mirando cuánto dinero nos queda, para cuánto tiempo nos da… es difícil para mí. Bob en cambio es de la opinión de que el dinero entra y sale. Es muy positivo. Y la verdad es que siempre ha sido así en el viaje, cuando el dinero ha comenzado a escasear ha habido de nuevo ingresos; nos ha aparecido un trabajo, por ejemplo.

Una de mis grandes tareas en este viaje es confiar en que todo va a ir bien, no vivir en la preocupación y el miedo.

Es lo que estoy aprendiendo. Cada vez voy mejor. A través de los encuentros con otras personas me doy cuenta de que todos tenemos problemas y todos seguimos adelante. Es algo natural.

Miedos actuales, en este viaje, no… Miedo a que pase algo grave… no. ¿Qué es grave? Nuestra percepción de las cosas es cambiante…

Bueno, algo de lo que sí tuve miedo hace poco fue del monzón. Aquí se inundó todo. Llovió durante días y días. Fue muy potente ver la fuerza de la naturaleza. No podíamos salir, por los caminos el agua te arrastraba. Era súper fuerte. Puedes pensar que es sólo agua, pero cuando no te deja ni caminar… Estábamos atrapados aquí en el resort.

¿Cómo organizáis el día como familia? Tiempos individuales, trabajar, excursiones, cocinar, etc.

Depende mucho de dónde estemos. Aquí en la comunidad, en este encuentro, es muy diferente a si estuviéramos solos. Aquí pasamos mucho tiempo con el grupo: simplemente charlando,  quedando, salidas, ir a comer. Es otro día a día.

Nos levantamos pronto. Bob da la clase de deporte. Ella y yo nos levantamos y hacemos algo juntas, ahora por ejemplo ella quiere escuchar villancicos. Desayunamos. A veces hay encuentros en la playa. Mientras Ella se baña yo hablo con otras personas. Después es la hora de comer y luego descansamos un poco.  Y últimamente por la tarde hemos estado quedando con algunas familias que se iban a ir y antes querían hacer alguna excursión o actividad por la zona.

Antes de comer uno de nosotros dos suele estar con Ella y el otro trabaja. Y por la noche uno la acuesta y el otro trabaja o lee o hace algo suyo.

Cuando vivimos en la caravana no solemos levantar con el sol y acostarnos cuando se va. Vivimos más con la naturaleza. Es un ritmo muy diferente al de aquí, donde disfrutamos más de la última hora de la tarde y de la noche, cuando ya no hace calor.

Con la caravana solemos estar cerca de algún río o del mar para poder bañarnos (no tenemos ducha en la caravana). Si hace frío Bob suele hacer un fuego por la mañana, mientras Ella y yo nos vestimos.

Y ahora cuando continuemos viajando veremos cómo estructuraremos el día, dependerá de si seguimos solos o de si quizá venga otra familia con nosotros. Entonces será probablemente una estructura totalmente nueva.

Lo que siempre es importante para nosotros es: comer una vez al día en casa, hacer deporte y tener tiempo de calidad en familia, pasar al menos un rato al día los tres solos. Tumbarnos un rato juntos en la cama, o comer juntos, o hacer una excursión…

¿Cómo se siente Ella con la vida nómada?

Yo diría que como es todavía pequeña por ahora esto está bien. No se queja, no dice que quiere ir a casa. Iremos viendo lo que ocurre cuando vaya creciendo.

Lo que sí nos damos cuenta cuando viajamos solos es que echa de menos amigos para jugar. Por eso tratamos de estar en contacto con otras familias, mientras ella no tenga ningún hermanito. No hemos tenido tiempo para hacerlo por ahora.

A partir de los tres años comenzó a ser difícil para ella estar sola con nosotros. Fue de un día para otro, la verdad es que no contábamos con ello… Por entonces estábamos en Grecia, vivíamos muy arriba en la montaña, y comenzamos a bajar dos o tres veces por semana a la ciudad, a un parque, para que pudiera jugar con el par de niños que había por allí. O al menos ver otros niños.

También comenzamos a ir a un coro, donde sólo había jubilados pero no importaba. Se trataba de ver otras personas que no fuéramos solo nosotros.

Ahora podemos irnos una semana, dos como mucho, solos los 3. Pero no más.

Además los cambios rápidos tampoco le gustan. Intentamos estar más tiempo en cada sitio, pasar días en casa tranquilos.

¿Cómo aprende vuestra hija?

Libre. Por ahora no echa de menos la bosque-escuela a la que iba, no ha preguntado por ella ni un solo día. Sólo echa de menos una amiga de allí, con la que estamos en contacto y a través de su mamá le mandamos audios de whatsapp o fotos.

Aprende mucho por ejemplo con Bob, con el que enciende la hoguera y cocina. También Bob fue durante un tiempo pescador con lanza, cazaba peces a mano, buceando con un arpón. Y luego los cocinaban juntos, los miraban, cómo son, qué partes se comen, etc.

Aquí en el resort no cocinamos mucho, en este sentido aquí tiene menos de lo que aprender.

Otro asunto es que ahora pasamos bastante tiempo frente al ordenador. Y ella también quiere tener su tiempo -y lo organizamos.

También se dan muchas dinámicas de grupo, en las que ella aprende. Ahora juega con niños diferentes y en cada grupo toma un papel distinto. Así se va conociendo también más a sí misma. También se ha vuelto más activa corporalmente, antes era más tranquila. Ha dado un gran salto últimamente.

En Berlín, en la caravana, lo que hacíamos es que una hora antes de comer, todos los días, le ofrecíamos una actividad que hacer con nosotros, hacer un pastel, pintar, manualidades… O cualquier otra cosa que ella quisiera.

Por ahora principalmente se interesa por cosas cotidianas. Comienza a haber algunos momentos al día en que se interesa por cosas, sobre todo cosas médicas. Quizá porque yo soy de formación auxiliar médico y se lo trato de explicar todo con muchas imágenes. Por ejemplo, cuando le duele la tripa le explico con detalle lo que le ocurre, como si fuera un cuento.

También comienza a interesarse mucho por las vocales y a reconocerlas al escucharlas.

¿Qué significa para vosotros la palabra Worldschooling?

En sí me parece una palabra muy bonita, pero siempre si se combina con otras familias con niños. Hacerlo como el homeschooling se hace a veces en EE.UU., los niños solos en las casas, me parece terrible.

Me imagino lugares de encuentro y vivir en ellos con otras familias un tiempo, como ahora por ejemplo aquí en Koh Phangan. Ir quedando con otras familias en diferentes lugares, hoy aquí, luego en Alemania o en España. Quizá los niños ya se conocen de otras ocasiones… o se queda con familias conocidas…

Así me lo imagino yo, es lo que deseo.

Pero tampoco querría negarle a mi hija la escuela. Si ella me lo pide le dejaría probar, allí donde estuviéramos.

¿Vuestra motivación para viajar ha cambiado desde que comenzasteis?

Sí… Al comienzo lo más importante era encontrar comunidades y crear conexiones con ellas. Y gastar el menor dinero posible y vivir con lo menos posible.

Ahora la cosa va cambiando poco a poco y nos centramos  cada vez más en sacar nuestro negocio online adelante y en no estar atados por el dinero ni por lugares.

Lo de las comunidades se va dando. Siempre que las vamos buscando aparecen en el momento apropiado.

Nuestro deseo también es pasar un tiempo más largo en Australia (conocer el país, encontrar quizá otra comunidad allí), aunque no sea fácil por el tema de visados. Pero nos gustaría. Nuestra idea sería seguir trabajando online pero también presencialmente.

Pero si no pudiera ser tampoco pasaría nada. Ahora estamos mucho más libres de expectativas que al principio. No hay tantas cosas que cumplir. Las cosas llegan como llegan.

¿Alguna anécdota de vuestro viaje?

Cuando viajamos por el Este de Europa nos hicieron muchísimas fotos con la caravana. Hay que decir que puede que sea una de las más pequeñas del mundo. Sólo 3 metros de largo y 2 de ancho. No se puede caminar apenas dentro y es muy ligera. Además tiene forma de huevo. Es un antiguo modelo de la DDR y se llama Aero. De ahí el nombre de nuestro proyecto: Aeroh-Travel-Kitchen. Añadí una h por la palabra “roh” (crudo). Porque imparto talleres de alimentación crudívora.

Con el Dacia (nuestro coche) en Rumanía les llamábamos mucho la atención, porque los Dacia son de allí pero la matrícula era alemana. Y en Turquía no tienen caravanas y la nuestra ya les parecía súper divertida.

Cuéntame un poco más sobre tus talleres de alimentación

Allí donde hemos vivido más tiempo, en las comunidades sobre todo, siempre hemos estado en el equipo de cocina, o yo por lo menos, y les hemos enseñado las otras opciones que existen que no son los copos de avena o la harina blanca. A hacer comidas crudas.

También en el Festival de Aprendizaje Libre de Berlín dimos talleres y funcionaron genial. Fue súper interesante ver lo que le interesa a la gente, qué es para ellos alimentación cruda. Hay mucha gente que piensa que es sólo zanahorias y ensalada.  Allí hicimos rollitos de sushi, 30 personas haciendo rollitos. O cremas de aguacate. Cosas que son de lo más simples para nosotros, a ellos les maravillaban, también porque lo hacíamos en la autocaravana, simplemente con una buena batidora.

Estando de camping siempre comemos genial y quienes nos rodean se fascinan de que podamos hacerlo. Nosotros creemos que si se quiere se puede. Por ejemplo, en verano, para que se conservara la verdura hacíamos un agujero en el suelo y la metíamos allí en una caja. La necesidad te hace creativo.

¿Se os puede encontrar en Instagram y Facebook, verdad?

Sí, en Instagram, Facebook  y en Youtube también. Ahora que Bob ha empezado su negocio online estamos dejando a un lado la temática de viajes y familia y nos estamos centrando más en el movimiento y la alimentación, nuestros temas.

Muchas gracias, Diana, por esta entrevista. ¡He disfrutado mucho!

¿Te ha gustado? ¿Estás planteándonte quizá, o se te pasa por la cabeza a veces, cambiar de vida? El próximo mes organizamos un encuentro de familias en la provincia de Alicante, familias que, o bien ya estamos en movimiento o tenemos la intención o los deseos de despegarnos de lo convencional, la escuela de siempre, el trabajo de siempre.

Van a ser semanas de conviencia intensa y de coworking. De aprender, de experimentar si va con nosotros una vida, un trabajo y un aprendizaje más libres. Organizado por nosotros y por el proyecto de educación creadora Kurukan.

¿Te resuena? Puedes venir todo el mes o semanas sueltas, entre el 9 de octubre y el 8 de noviembre. Tienes toda la info del Worldschool Village aquí.

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